Mi blog Vertical

Este es mi blog, un poco de mi vuelta a la vertical, a la escalada.
Vías, encadenes, historias, anécdotas, divagaciones,
fotos,
noticias, curiosidades, etc, etc, en fin un poco de todo.

Espero que os guste.

domingo, 30 de agosto de 2009

Viernes mágico en las Maretas


Pues sí, hubo magia el viernes en Las Maretas, aunque ya sabemos que siempre ha sido un lugar mágico pero para mí este viernes fue especial.


Especial por dos motivos. El primero porque nos juntamos viejos amigos, José Antonio, José Miguel y un servidor, aunque también nos acompañaron Estela y Julián un amigo de toda la vida de José Antonio, los cuales han formado cordada durante más de 30 años, casi 35. Esto me trae recuerdos de antaño cuando salíamos a escalar los José Antonios (Muriel y Prieto), Estefan, José Miguel, Marcial y yo, buenos tiempos aquellos. Y el segundo motivo por lo que fue un viernes mágico fue precisamente por la magia que trasmitían las historias de Julián y José Antonio. Aventuras de escalada forjadas durante treinta y pico años que ya me gustaría vivir a mí. Esas historias que contaron mientras brindábamos con cerveza en el bar de Yaiza. Historias de escaladas al Naranjo (mi sueño), Mallos de Riglos, Tozal del Mallo, Galayos, Pirineo… un sin fin de historias con las que podrían escribir un libro, que seguro yo compraría el primer ejemplar. Sin duda fue un día mágico.

Os dejo unas fotos del día, no son de muy buena calidad porque no tengo una gran cámara pero algo se ve.

Ahora que me acuerdo, una pregunta a todos antes de nada: ¿Cada cuanto tiempo renovamos los gatos?

De izq. a dcha. Julian, José Antonio, bueno su espalda, y Estela. La experiencia junto a la juventud.


José Miguel bajó "trabajando". Juventud y experiencia todo en uno.



José Antonio Prieto. Un gran maestro y amigo.


José Miguel a tope en Lulu.


Estela antes de atacar el techito de Ay! Carmela.


Julian observando atentamente las evoluciones del compañero de cordada. Tantas batallas como Rabada y Navarro.



Yo en mi ex-vía psicológica Lu



¡La cordada perfecta! en la Capoeira. José Antonio asegurado por Julián



Ambiente de escalada. José Miguel asegurando a Estela en Lu y José Antonio y Julián en la Capoeira







José Antonio Prieto en distintos momentos en la Capoeira





Estela llegando a la reunión de Lu



El por qué de la pregunta anterior. Si estos gatos hablaran... contarían historias de hace más de treinta años.



José Miguel empezando Lulu asegurado por un servidor


Yo crucificado en el principio de Lulu recogiendo la vía


Julián y José Antonio disfrutando del baño de rigor




El momento mágico de paz y tranquilidad después del refrescante baño tras una maravillosa tarde de escalada en las Maretas.

Dos semanitas Fanáticas

Dos semanas fanáticas las que he pasado, que si entrenando en el local, que si una salidita sin pensar a la puerta falsa acabando recogiendo Adios a Las Armas (un reto para mi), que si vuelta al local, que si el barranco, que si el Pio Pio, que si los Roques de Órzola, Las Maretas, el Regalito...

Dani paseandose por Malpais de la Corona en el Roque del Malpais

Estela con dos porteros de lujo, aunque de brazos caidos, el gran Miguel Falcón y José Miguel



Yo en una de las vías del Roque del Malpais con unas vistas increibles


Otra vez yo, esta vez descargando en el 6a+ del Pio Pio

Josito blocando duro en el Regalito con Miguel observando


En fin que han sido productivos estos quince días y ahora toca descansar un poquito que tengo el codo bien tocado.

Pero como todavía puedo escribir y manejar el ratón aprovecho y dejo unos post y por fin fotos aunque todavía me falta que Estela coja los recortes de Jose Miguel y me pase las que hizo para seguir poniendo alguna que otra.



Dani calzandose su 45 especial, dispuesto para disparar o apretar.



Doy fe de que no se fumó nada. Después si que se tomo una cervecita.

Bueno las fotos del regalito no son de cuando fui yo pero es que sigo sin tenerlas así que...
Hay muchas más fotos pero las iré poniendo poquito a poco.

domingo, 23 de agosto de 2009

El Regreso (Capítulo 3º) "Jaméo de la Puerta Falsa"

Después de haber estado en las Maretas, escalando con José Antonio, quería más, así que me puse en contacto con mi viejo amigo José Miguel. Hacía tiempo, tanto como lo que no escalaba, que no hablaba con él, tonterías de la vida en las que no voy a entrar en detalle ya que están más que superadas, y le llamé para quedar para escalar pero se iba de viaje a la Palma, así que, tocaba esperar...

¿Esperar? Esperar sentado en el sillón de la espera, como decía el gran Estefan, es un agobio, así que a llamar a Javi, que ya estaría llegando de su viaje por el Todra en Marruecos. Llamé a Javi y quedé con él para ir al roco y empezar a entrenar y de camino quedar algún día para trepar.

Y llegó el día, de regresar a la “La Puerta Falsa”, un sábado que me había dicho Javi que estarían escalando allí. Fui tarde y esperaba no encontrarme a nadie, pero me quedé impresionado. Nunca había visto a tanta gente escalando junta en el Jaméo. Estaban Javi González, Guille, Javi Vega, Jesca, Lucía, Amparo, Marci, Chago y su novia, Marcos, Toti y Salva. No conocía a las tres cuartas partes de los presentes pero no hubo ningún problema.

Foto de mi colección. Jaméo de la Puerta Falsa. Zona de La Calentona.

Y tocó empezar a escalar, en el mundo del desplome otra vez, pero con algo fácil: La Calentona, la vía donde me inicie en el mundo de la vertical hacia atrás. Y le di dos pegues uno para poner las cintas y otro para encadenar. Después de tanto tiempo era como si fuera un 7b para mi, no un 6ª+/6b, o un 6ª/6ª+, la verdad no se que grado le dan, pero lo que sé es que me costo. La verdad es que me tiré el rollo diciendo que no quería forzar mucho, que como se podía decir que era mi segundo día después de tanto tiempo, pues que mejor no hacía nada más, etc. Cuando lo que quería decir era que no escalaba más porque me daba vergüenza ver que todo el mundo estaba como un animal y que yo no era capaz de subirme las vías que me subía antiguamente.


Foto de mi colección. Yo asegurado por Marcial en La Calentona.


Luego me metí de yoyo en la Putona (6b/6b+, tampoco se el grado seguro) que también me pareció un infierno, y tanto que no pasé del pasito después del techo. Aquí llegaron una serie de improperios como los que semanas antes me habían llegado en Las Maretas, además de la Harley que también apareció. Que si tengo que entrenar, que si estoy gordo, que si hace mucho tiempo…, en fin serafín, que no hay excusa que valga.

Foto de mi colección. Jaméo de La Puerta Falsa. Sector de Adiós a las Armas.

La cosa al fin y al cabo estuvo muy bien, ya que pude ver escalar a los bichos, Javis y Guille, y me quedé con la boca abierta, no daba crédito a que pudiera haber aquí gente que escalara lo que les vi escalar. ¡Como ha subido el nivel en Lanzarote en cuatro años!

jueves, 20 de agosto de 2009

¡Ellos tienen la culpa!

¡Si señores! ellos tienen la culpa... bueno parte de la culpa.

- ¿Quienes?


- Pues... los "BLOGS".

Esos bichos virtuales, que corren a sus anchas por el ciberespacio, manejados por otros no virtuales que a veces desvirtuan y se virtualizan para dar respuesta a su necesidad de propagar sus más profundas abstracciones por los senderos del infinito y así plantar esa semilla que, mientras germina, va pervirtiéndonos y concibiendo esa gran pandemia que acabará con nuestro ostracismo emocional.


Y son varios, pero los que me contagiaron, los que me han hecho desvirtualizarme mentalmente para luego llegar aquí y virtualizarme en este bicho que está intentando inseminarte la mente, algunos de ellos ayudaron a que volviera a despertarse en mi el gusanito de la escalada además del de la virtualización y otros sólo lo segundo.

Son los siguientes:


  • El blog de Javi : Rofeclimb: El primero que visité sobre la escalada en Lanzarote, el que un día me dijo mi querido amigo Marcial que existía y que a partir de ahí es uno de mis fijos en el día a día en internet.



  • Liquen del Tenique: El blog que tiene el club, que al principio era Mike el que lo "blogueaba", y que luego se hizo uno propio. Lo conocí a través del blog de Javi.





  • El Blog de Mike: ChatarrillaVertical. El bloq de Mike y sus aventuras. Mucha motivación la que trasmite.




  • El blog de Chechu: El Diván del Padel. Este blog no tiene nada que ver con la escalada, habla de padel y como su nombre indica está dirigido a los "locos" que están enganchados a ese deporte de "pijos". Con este aprendí a manejarme en los blogs ya que colaboro con Chechu, mi gran maestro del padel, ayudándole cuando le surge alguna duda. Con el también me entero de todo lo que pasa en el padel de Lanzarote.




  • Blog del club de montaña Termesana: Mis queridos colegas del hospital, comandados por el gran maestro Luis Curbelo. Si alguien sabe ... es Luis, si me tiene que rescatar alguien... que sea Luis, bueno ya lo ha hecho, jeje (ya les contaré).



http://vulcanoraid.blogspot.com



Pues estos son algunos de los culpables, aunque hay más de los que ya hablaré.



lunes, 17 de agosto de 2009

Pa matarnos!!!

Este sábado fui al Jameo de la Gente, mal llamado “el Pío Pío”, con José Miguel. La hoja de rutas era sencilla, no había otra opción en principio para nosotros, bueno para mí por lo menos: para calentar la vía de la izquierda, el 6a+, luego para apretar algo más estaba la opción de darle al 6c de la derecha o a la nueva vía de Jonás...

La opción elegida, después de jugarle al despiste a Jose, fue la vía nueva del “duque”, digo de Jonás (¿en qué estaría pensando yo?). Lo de jugarle al despiste a Jose fue fácil, primero viendo que Jose se fue a hacer una visitilla al señor Roca, y no me refiero al del material de montaña, pensé en que subiera el de primero el 6a y así yo la subía limpiando, para que luego, con la disculpa de de seguir igual, el montase el 6c y así yo ir con las cintitas puestas a saco, pero al final como tardó un poquillo me colgué las cintas del arnés y cuando volvió, después de un intento de engañarlo: “… igual ¿te apetece a ti subir primero?” “no hombre, te veo a ti que estas decidió” “bueno … si … si total”, en fin que subí yo, subió Jose también de primero y claro había que hacerla de segundo para recuperar, y Jose, como buen compañero que es se ofreció el a subir, pero, yo, que soy … yo, pues le dije que no que para que no se quemara que ya subía yo, jeje, y que el montara la otra y así no tenía que hacerme dos subidas seguidas, etc., etc. Mientras yo subía llega Cristo (el manguerilla 2, ya que el manguerilla 1 es Dani, el pequeñito, si si ese que me llega a mi por el hombro… ¡cuando está de rodillas!) con un colega que no me acuerdo si su nombre era Adrián o Airam, que me perdone.


Bueno, pues tiramos para la vía de Jonás y sube Jose, a vista, poniendo cintas, hasta arriba, ¡perfecto!, ¡ños! como está escalando Jose, lo que me he perdido este tiempo sin escalar. Jose limpia, sin querer, alguna cosa que se cae mientras sube, algo normal en una vía nueva y más de los Jameos que ya de por sí se caen solos. Ahora me toca a mí, y mientras tanto Cristo se hace el 6a y ahora le está pegando al 6c, ¡fuerte animal el bicho!, ni se inmuta, todo lo que le he visto hacer es a vista y sin despeinarse. Al lío, subo y en el segundo seguro me parece que algo se mueve, noto que al tocar el agarre de debajo del seguro, la piedra del agarre y la zona donde está el seguro se mueve, me cago, y me cuelgo… “¡pero ¿qué hago? Me estoy colgando de algo que se mueve!” “Jose esto se mueve, bájame, bájame”, me bajo y decidimos que voy a subir de nuevo a comprobarlo y si veo que está muy suelto pues lo mejor será tirarlo, “espero que sea cosa mía” pienso. Subo y como mi querida cabeza dice “¡no!” me vuelvo a colgar del seguro en cuestión y ¡sí, se mueve!. No soy capaz de tirar hasta el siguiente seguro por miedo a caerme porque al estar sucio no es difícil que esto pase y Cristo que va subiendo la vía de al lado se ofrece voluntario, como buen bombero, a colocarme la cuerda y que me quede a yoyo.

Una vez colgado del seguro de arriba, del tercero, le doy unos golpecitos con la mano a donde está el seguro y… “¡sssseeee muUuuUueEeEEveEEEeee!, ¡coño, coño, coño!, un seguro en una piedra que se mueve, esto hay que quitarlo urgentemente Jose, al loro que igual se cae! Jose me da unos consejos de cómo asegurarme con un cordino a la pared, para no quedarme colgado de ese seguro y del de arriba, sino del cordino y el de arriba, y amablemente me pasa una piedra viva con la que doy un pequeño golpecito y compruebo que no solo se mueve, sino que se cae de seguro. Me imagino dando un pire y saltando la piedra con el seguro, cayendo al suelo y la piedra volando hacia mí con cinta express con la cuerda chapada… ¿mal rollito no?. El caso es que le doy unos golpes, se cae lo de alrededor y la piedra se separa como 1cm de la pared. Como estoy un poco cansado le pido a Jose que suba, lo hace y con dos meneos a la piedra, la misma cae, que espectáculo, llega hasta donde normalmente nos sentamos cuando vamos a este jameo, Jose sigue para arriba, termina la vía y luego Cristo la recoge. Vemos la piedra en el suelo, con su chapa tan bonita ella toda pintadita de negro, camuflada, muy bien hecho, me gusta eso de que se camuflen los seguros y más aún en los jameos… pero en el ¡suelo!, ¡en medio de una piedra!, ¡pa matarse!.






Me imagino que cuando se equipó la vía, al darle los golpes a la zona donde se quería poner el seguro, donde era más evidente, no sonó a hueco, ni se notó movimiento ni vibraciones alrededor de donde iba a ir el párabolt. También pienso que esto es un jameo, un lugar donde la roca es muy frágil y que de un día para otro… con el sol, calor, humedad, puede cambiar la cosa… pero…



El caso es que el problema ya está resuelto, Jonás el pobre se quedó fatal cuando lo llamé, empezó a decir que si no equipaba más, que esto que lo otro, pero por lo menos Jonás veo que es un tío que se preocupa y utiliza cosas que pocos han utilizado aquí a la hora de equipar, como son los químicos, varillas roscadas con químico, mimetiza los seguros, reequipa, etc., ¿qué comete algún fallo? pues como todos, pero los va corrigiendo que es como es. En este caso, yo seguro que habría puesto la chapa en ese sitio, aunque conociéndome como me conozco habría tirado media pared abajo antes de poner los seguros, se puso el seguro en un sitio donde no se debía y ya se corrigió, ahora se le pone el seguro, que quedo una zona muy buena para ponerlo después de limpiar esa piedra.

Por cierto, la vía me parece muy bonita, un 6c o así, como la de al lado de dificultad, con unos pasitos interesantes para mi gusto. Ya estoy deseando volver para darle un tiento.

A Jonás decirle que ánimo, que siga equipando, que si hace falta le hecho una mano cuando quiera, que de errores se aprende, y que tiene ojo para elegir líneas, que no sólo es equipar, sino que hay que tener buen ojo para abrir líneas bonitas y el lo tiene. Ahora ya no sólo es el “duque”, ahora es el “duquequipador”.


domingo, 16 de agosto de 2009

El Regreso (Capitulo 2º)

Ya han pasado unos dos meses o algo más de mi vuelta a los ruedos verticales... y sí la cosa ha mejorado bastante con respecto a los primeros días. Recuerdo ese día, hace unos dos meses, que hable con, mi gran maestro, José Antonio Prieto y le pedí que me llamara algún día que fuera a escalar porque quería volver y como me puse de nervioso y de alegre el día que me llamó y me dijo “... ¿qué tal gustavo? ¿Salimos el sábado a escalar?...", vamos no me lo pensé "si, si claro, por supuesto, si quieres vamos a las Maretas o al Barranco..." en fin que llego el sábado y nos fuimos a las Maretas...

El plan de ese día fue: Espaldas Mojadas (el 5º de la izq.), la Capoeira (la de la cueva) y Lu ("pa cagarse").


Foto de mi colección. Sector Humano de las Maretas.
De izq a dcha: Ricardo, Yo, Jorge, Dafnis Fdez. y Eva López.
Fotógrafo: Marcial




Empezamos con Espaldas Mojadas entrando por la nueva vía que está a la derecha. Jose poniendo cintas, perfecto como siempre, y yo, ya de entrada temblando y colgándome de la primera chapa, "... joder que guay!!!, que tiempo que no sentía esta sensación, esos nervios, esa adrenalina, Jose esto es vida!!!...." bueno en fin que me costó un pelín el decidirme a hacer el pasito pero al final seguí subiendo y resolví la parte baja, que no la conocía entrando por la derecha, y luego lo de arriba coser y cantar.

Era el turno ahora de la mítica Capoeira, esa magnifica vía obra también de mi otro gran maestro Luís Curbelo. Sube Jose y perfecto, ¿cómo si no?, pero me llega el turno y todo perfecto hasta arriba, hasta el paso de arriba quiero decir porque al salir a por la reunión ... "...ños, y esto era así de duro?, chaho Jose, esto me lo cambiaron, si no soy capaz de tirar, joeeerrr, un 5º+ y no tiro, que flojo estoy, esto de estar tanto tiempo sin escalar, me cago en la p(piiiiiiiii!!!!)a, me tengo que poner a entrenar, estoy gordo, pero de todas formas este paso de la capoeira siempre ha sido más de un quinto, mas bien un 6a+ o así ¿verdad?...., bueno me agarro a la cinta que total ya la tengo encadenada hace mil años y no pasa nada...". No se si a alguien le suena todo este tipo de maldiciones y excusas para no afrontar lo que se te viene por delante y subir (ya pondré alguna entrada sobre las excusas, que me se muchas....). Bueno al final llegue a la reunión, como pude y todos tan contentos.

Llegó el momento de la verdad! ... LU ..., si esa misma, la que tenía unos alejes que pa que, la otra mítica vía de las Maretas obra de mi otro gran maestro Jorge Gallardo, ¿quién no conoce LU? ¿quién no se ha puesto a temblar alguna vez entre sus chapas?. Pues al lío, le toca a Jose y como vemos que hay un cosido impresionante entre químicos (gracias dios mío) y chapas, pues a cargar con mil cintas para cada químico y chapa. El tema es que esta vez el gran Jose se me queda atascado en el último seguro y no consigue ir a por la reu. Yo que después de haber desplegado todo mi arte escalatorio en la Capoeira estoy pletórico, porque mira que escale bien la vía eh?, que nadie diga lo contrario que ni siquiera me queje!... bueno vale un poco si!, pues me fui en plan valentón y a yoyo hasta la última cinta y fingiendo que seguro que llegaba a la reu me tiré toda la tarde haciendo el bobo subiendo un centímetro por arriba del ultimo químico y temblando como si cual Harley Davison fuera, solo faltaba el ruido del motor, bueno no, que también se oía algún que otro ruidito desagradable en el bajo vientre. El caso es que después de otra tanda, esta vez algo mayor, de excusitas como en la Capoeira, y del miedo que siempre me ha dado esta vía me baje del químico y nos fuimos pa casa.

Al final fue una gran tarde de escalada, mi regreso a la roca, mi regreso al mundo vertical, a encontrarme con viejos amigos, a recordar sensaciones olvidadas, a sentir los antebrazos.
...
(continuará...)



CITAS EN VERTICAL: ... a mi me aseguran ....

".. a mi me aseguran personas, no aparatos"
José Antonio Prieto
A propósito de preguntarle si quería que le asegurase con el grigri o con la placa.

... A mi me aseguran ... ¡personas!

Sabias palabras las que un día me dijo José Antonio Prieto al preguntarle si quería que le asegurase con el grigri o con la placa hace ya unos cuantos años ... "... Me da igual, a mi me aseguran personas, no aparatos".
Con el tiempo uno se da cuenta de que es preferible tener un buen Asegurador asegurándote aunque lo haga con la cuerda por la espalda, que tener un buen aparato de seguro con un mal Asegurador. Para mí es imprescindible el que me asegure una persona y no un aparato, ya que muchas veces decimos eso de "da igual hombre!, Si tiene un total de grigri que se bloquea solo ..." o como él también oído decir a alguien cuando le va a asegurar alguien por primera vez o alguien nuevo "... si me caigo, no hagas nada, no toques nada, suelta las manos que el grigri se frena solo, porque si te da por apretarlo o tirar de la palanca cuando caigo ....". Sinceramente para mi un buen asegurador es aquel que esta pendiente del que está subiendo, que está constantemente mirando al que sube y atento a lo que hace, aquel que si hay un lolo o una chica en la vía de al lado le hace caso omiso porque está en su cometido al asegurar que tiene al otro lado de la cuerda y no se distrae con nada.
Hay gente que cree que una vez ha asegurado a alguien por primera vez ya sabe asegurar de por vida y no es así. Todos hemos visto casos donde el Asegurador se deja el grigri sin cerrar completamente con el mosquetón dejando el lado móvil mosquetonearlo pecado, o como lo monta al revés, el lado del escalador a la mano y el lado de la mano al escalador.
Algo que me preocupa mucho es ver como, sobre todo lo he visto en mucha gente nueva, el Asegurador se separa de la pared para ver al que asegura y además dejan una comba de un metro porque, escuchó o leyó no se donde que era preferible dejar un poco de comba. Me mata sobre todo que le expliques que eso no es así, que mejor se pegue a la pared, etc., etc., y no te haga caso porque su "ego" le impide dar muestras de la "L", que tiene pegada en la espalda pero aun y es cuando el interfecto no es nuevo, sino que lleva los medios de vida haciéndolo mal, pero que como lo hacía su abuelita así pues así es como se hace, mi verdad es la verdad es lo que suelen pensar.
Los que me conocen se habrán dado cuenta de que escalo mejor cuando me aseguran ciertas personas, o cuando no hay nadie más en toda la zona, y es que suele pasar que cuando hay mucha gente se producen más accidentes por Despiste que cuando no hay nadie , ¿por qué será?. También se habrán dado cuenta que me vuelvo un poco más aun Capullo de lo normal cuando aseguro a alguien y los de alrededor me hablan o se ponen a dar gritos o ha hacer el tonto, pero es que no me gusta que me distraigan cuando la vida del que está al otro lado de la cuerda puede llegar a depender de mi.
Mi primera caída de Escalando primero me la pararon con un ocho, me han asegurado por la espalda haciendo una vía de chimenea en la que llegue a resbalar y caer, he tenido caídas asegurándome con una placa americana o cesta, con un gigi pero las peores caídas, las más largas y más peligrosas han sido en las que el aparato era un grigri Asegurador y no una persona como en las que acabo de nombrar.
Una caída que recuerdo:
  • Aparato: GriGri.
  • Asegurador: Un ..... bueno uno que por suerte y gracias a que soy un cabezón estaba amarrado, con un cabo de anclaje, a una chapa, a pie de vía, puesta expresamente para eso.
  • Distancia al ultimo seguro: a la altura de los pies lo que más hay aproximadamente hasta el Arnés, 1 metro.
  • Caída total: 10 metros .... ¿Eh? ¿1 +1 = 2? o ¿1 +1 son 7 .... quien me lo iba a decir ....?
  • Descripción: comba porque estaba cogiendo cuerda para chapar, aproximadamente metro y medio de comba, ultimo seguro a la altura de los pies, suman unos dos metros y medio de cuerda, más lo que estira la cuerda hacen un total de unos tres metros de caída mas o menos , ¿no?, pues no!, como la canción "uno más uno son siete", aquí fueron unos diez o más. Al pararme, estiro los pies y..., me quedo de cuclillas en una repisa. Al mirar al ........... del asegurador lo veo pegado a la piedra con el cabo de anclaje estirado, o sea un metro por arriba del pie de vía.
  • Factores intervinientes en la caída: el primero yo, que me caí cuando no debía, bueno no, que me dejé asegurar por cualquiera con un aparato para asegurar. Otro factor es que había mucha gente a pie de vía, por lo tanto mucha distracción. El factor determinante un puto porro que se estaba fumando o liando el .... .. .... que me aseguraba. (el porro lo podemos cambiar por, mirar una mariposa que pasaba, reírse del chiste del gomero, un cigarro, beber agua, comerse una galleta, mirar a la niña de la otra vía, al lolo encadenando un 8a, etc. ..) .
  • Conclusión: asegurando con una persona y no un aparato el vuelo habría sido la mitad como mucho ... ¿Como dices? ¿que si en vez del grigri hubiese sido un ocho, qué habría pasado? pues ... mira siendo el mismo Asegurador te lo estaría contando alguien en otro blog diferente !!!!! siendo una "persona" ... nada!.
Así que a mi ....¡a mi me aseguran personas, no aparatos!

CITAS EN VERTICAL: Entre piedra y piedra fantaseo mis sueños de libertad

Hoy voy a poner una cita que tuve el placer de escuchar una vez en un capítulo de Al Filo de lo Imposible y que más tarde pude leer en el libro de Carlos Suárez "Citas Alpinas". Se trata de una cita de Carlos García de cuando escaló la Visera, en los Mallos de Riglos, sin cuerda. Me gustó mucho y se me quedo parte de la misma grabada en la cabeza, así que para empezar esta sección nada mejor que dejaros aquí un fragmento de la misma.


Foto: Darío Rodríguez (Desnivel)


Carlos García. La Visera sin cuerda


"En este proceso vertical, la concentración activa esos sentidos
ocultos, esta felina intuición.
La sangre fría

elimina el miedo y los nervios quedan abajo.

....
Hablo con mi
pareja: la roca; la trato, la escalo...

Voy seguro. Entre
piedra y piedra fantaseo mis sueños de libertad...
"

El Regreso (Capítulo 1º)

Llevo tiempo dándole vueltas a la cabeza con hacer un blog. Al fin parece que me he decidido y mira por donde ha sido gracias a mi regreso a la vertical.
Después de casi cuatro años, mas bien cinco, de abandono de la cuerda y de casi completa dedicación a las palas y pistas de padel, he dado un puñetazo sobre la mesa y he dicho "¡Se acabó! ¡Quiero volver a escalar!" y aquí estoy. El título podría ser "El Regreso" como si de la segunda entrega de un libro de ficción se tratase, pero no es ficción sino más bien una realidad escondida durante un tiempo, realidad que se hace dura cuando ves el tiempo perdido, que se te clava como una espina cuando vez que se te resiste lo que antes se postraba ante ti.... ¡ay, que tiempos aquellos! .... pero no decaigo porque esto es lo que quiero, porque se que en breve esto termina y vuelve a ser como antes o mejor...
(Continuará)