Mi blog Vertical

Este es mi blog, un poco de mi vuelta a la vertical, a la escalada.
Vías, encadenes, historias, anécdotas, divagaciones,
fotos,
noticias, curiosidades, etc, etc, en fin un poco de todo.

Espero que os guste.

lunes, 26 de octubre de 2009

Breve parón y puesta en marcha otra vez.

Pues eso, que después de tres semanas quieto y engordando debido al parón obligado por fanático incansable, o sea por lesión, he vuelto otra vez.
Ya recuperado de la contractura cervical, y eso si un pelín más pesado de la cuenta, me he puesto manos a la obra y para empezar, ayer domingo, con el cambio de hora este que no me gusta nada, y para no asarnos al sol, un par de pegues a Adios a las Armas para ir abriendo el apetito, eso sí hasta el techo sólo, que tampoco hay que pasarse para empezar.
También un pelín de bici para hacer aeróbico que me hace falta y ahora ya que la hora no nos da para más a entrenar a tope en el local.
Así que nada, que a ver si empiezo a colgar cositas de nuevo.

jueves, 15 de octubre de 2009

EMBARQUE EN EL RISCO: Pero tolete, si no sabes… pa ¿qué te metes?

Más o menos esas fueron las palabras de mi gran amigo y maestro Luís Curbelo cuando nos vimos en lo alto del Risco de Famara: “Gustavete, Gustavete, si no sabes… pa ¿qué te metes?”.
La historia se remonta a unos seis años atrás. Tanto Marcial como yo sabíamos que la gente del Liquen del Tenique (Miki, Juan Carlos, Rafa…) habían abierto una vía en el risco, “Lo más grande”, y queríamos ir a subirla.
No teníamos croquis de la misma y ni siquiera sabíamos por donde era, sólo sabíamos aproximadamente donde estaba el pie de vía, y repito, aproximadamente, o sea, con un margen de error de +/- 500 metros pero eso a nosotros nos daba igual, teníamos ganas de aventura y el no encontrar el pie de vía a la primera era lo de menos.
Marcial se acercó un día por la Pedrera y habló con los que estaban entrenando por allí y le dijeron más o menos como llegar a la vía y también le comentaron que había una posibilidad de rapelar desde unas picas que estaban en lo alto y que te dejaban a pie de vía y además alguien nos aconsejó que dejáramos una cuerda fija, si hacíamos el rapel, en el último largo, ya que como es una especie de trepada sin seguro para que así nos fuera más cómodo, bueno eso es lo que Marcial me dijo que le dijeron o lo que entendió.
El caso es que decidimos que el sábado siguiente nos embarcaríamos en la aventura de escalar el risco, y vaya que sí nos embarcamos. Pero antes del embarque teníamos que ir a inspeccionar como lo haríamos, si buscando el pie de vía o rapelando.
Llegó el viernes y decidimos ir a inspeccionar. Primero lo intentamos por debajo pero no dimos con la vía y mira que caminamos y caminamos, como comente tres párrafos más arriba, con un ligero margen de error. Como fue infructuosa la caminata y había riesgo de lesión grabe subiendo y bajando por aquellas laderas, decidimos montarnos en el coche e ir a ver el final de la vía y así concretar donde dejaríamos al día siguiente uno de los coches para regresar. Así que subimos al bosquecillo y nos pusimos a buscar unas picas que según lo que le habían contado a Marcial por allí se rapelaba la vía.
Después de un buen rato y casi sin ver nada por culpa de la niebla encontramos las famosas picas desde las que se monta el rapel y al mirar hacia abajo algo me dijo que por allí no estaba la vía, solo se veía tierra, pero como Marcial decía que era por allí y nos habían dicho que el último largo era una trepadilla y sin asegurar… pues habría que creérselo.

Quedamos que el sábado dejaríamos un coche en Famara y subiríamos con el otro hasta el bosquecillo y que rapelaríamos. Así lo hicimos y a las ocho de la mañana estábamos montando el rapel desde las picas con una cuerda estática que se quedaría fija para escapar del último largo. “Espero que esto aguante” pensé cuando me disponía a rapelar. Mientras bajaba veía como que aquello por allí no podía ser, y le grite a Marcial diciéndoselo y me contestó con un “¡Cállate carajo! Que siempre eres el mismo, que me dijeron que por aquí se bajaba, así que tira…!”.

Cuando ya casi se habían terminado los 50 metros de cuerda, a mi izquierda, a unos 10 metros +/-, conseguí ver un par de chapas, “¡bien!, parece que acabo de encontrar una reu…” “¡MARCIAAAL! Ya veo la reunión”, una vez llego a ella me anclo y “¡LIBRE!”.
Mientras baja el “niño melón”, me fijo que por debajo lo que hay es una rampa de tierra y piedras sueltas que no parece muy acogedora la verdad, pero pienso que seguro que donde está el corte ahí debe de estar la pared de la vía. Llega Marcial y toca sacar la cuerda dinámica colocarla en doble en la reu y comenzar a bajar.
Comienzo a destrepar por la rampa y llego al cortado y cuando miro… lo que veo me pone los pelos de punta:
- ¿tu estás seguro qué es por aquí?
- ¡que sí, coño! Que tires pa’bajo que es por ahí!
- ¡que aquí lo que hay es una bóveda de tierra y me quedo en volao y no veo chapas!
- que sí que me dijeron que estirando un poco la cuerda se llegaba a la siguiente reunión.
Decido bajar un poco más para ver si desde más abajo veo algo, pero llego hasta el nudo, que gracias a dios no me olvide de hacer, del final de la cuerda y no veo nada y además todavía me quedan como… un montón de metros, vamos que ni estirando la cuerda en simple iba a llegar a donde coño quiera que estuviera la reunión.

- ¡JODER! Que te la pegaron hasta atrás, que aquí no eeessss!
- ¡Que sí, que estires la cuerda!
- ¡Que estoy al final de la cuerda y todavía quedan como 30 metros más para llegar hasta el final de la bóveda! Yo paso, tiro pa’rriba.

Así que a pulso, porque tenía todo el cacharrerío en la mochila y no me iba poner a sacar nada en ese momento, me subí hasta que toque con los pies y pude salir de allí.

Al llegar a la reunión, y después de discutir que si sí que si no, decidí sacar el móvil y llamar a José Miguel:

- ¿Qué tal don?
- Jose, que mira, que estoy con el niño melón en el risco, que… ¿por donde coño es la vía?
- ¿Dónde están?
- Colgando en medio de una mierda que ni pa que, en una reunión que hay cuando rapelas desde las picas esas de mierda.
- Vale, si miras para abajo ¿ves una palmera?
- Si, la veo.
- Ahora si miras a tu derecha de cara al mar, ¿ves una pared cómo más negra?
- Si
- Pues la vía está por esa pared, por donde el espolón que ves desde ahí. Si te haces una travesía llegas a la pared y verás una chapa y desde ahí miras para abajo y ves la vía.
- Vale, Gracias tío, ya te llamo y te cuento como nos fue.

Empezamos a ver si podíamos hacer la travesía pero no lo veíamos claro, así que a decidir que hacer. Entre una cosa y otra ya eran casi las 9:30 así que decidimos largarnos por donde vinimos.

Al mirar en la mochila para sacar los jumars y salir jumareando por la cuerda fija veo que me los dejé en el coche… ¡cuuaa cuuaa cuuuaaan!, ¡Game over!, ¡Houston, Houston tenemos un problema!, ¡La cagaste Burt Lancaster! y un montón de cosas más… pero como somos dos escaladores curtidos en mil batallas ¡no problemo!... jajajajajajajaja.

- Nada Marcial que no tengo los jumars, pero no importa porque con el picopato y el grigri subo fácil y sino con un prusik y cuando esté arriba te recupero y subes como si fueras a yoyo.
- No, no, subo yo que tu seguro que pierdes los nervios y te pones a dar gritos y cosas de esas y luego no salimos de aquí ni de coña, que ya te conozco.
- Como tu quieras pero yo ya he subido con esto y tu no y….
- Que te calles que subo yo.
- Pos bueno, pos vale, pos sube tú … y ahora ya no te junto. Snif!

Bueno que sube Marcial y mientras va subiendo me cojo y me pongo a llamar a mi novia, bueno ahora es mi mujer, y le cuento que estoy colgado en medio de la nada, que igual me mato, que no se preocupe... en fin… cosas que se dicen para que… al final… se preocupen de verdad.

Mientras a Marcialín se le van cayendo las piedras que están debajo de sus pies sin que se de ni cuenta, aunque mi casco si que se da cuenta un par de veces…

- ¡Coño! Ten cuidado con las piedras…
- ¿Qué piedras ni que nada?
- ¿Cómo vas?
- ¿Mal, por aquí no puedo subir?
- ¿Cómo que no puedes?
- ¡PUES QUE NO PUEDO, QUE ME VOY A MATAR!
- ¡TE LO DIJEEE!
- ¡VETE A LA MIERDA!, ¡QUE ESTO ES TODO TIERRA Y SE CAE TODO Y LA CUERDA IGUAL SE PARTE DEL ROCE!, ¡QUE TE CALLES!


En esto que siento un estruendo, y caen un par de piedras de considerable tamaño y oigo algo que viene rodando, “mierda, que este se cayó, que al final es verdad que la cuerda se rompió y se va a matar”, rápido cojo y ato la cuerda estática a una de las chapas de la reunión, me suelto de esa chapa por si las moscas y me pego todo lo que puedo a la pared a esperar ver como caía Marcialín, y pensando, bueno más que sea que si se mata porque se partió la cuerda, que no llegue hasta la playa y lo pueda recuperar y… que coño, que tenía mi grigri y mi picopato y que la cuerda todavía podría servir pa algo ¿no? (bueno Marcial que quieres que te diga, que son caros!) jejeje.

Por supuesto, no era Marcial, sino una piedra del tamaño de Marcial que ni siquiera se enteró que había tirado. Así después de un rato de discusiones, de gritos, de que no me contestara, de que lo llamara al móvil y me mandara a la mierda y yo a el… pensé “¡que divertido!, hoy me monto en helicóptero” pero también pensé en la vergüenza que me iba a dar luego cuando se enterase todo el mundo de que me sacaban en helicóptero, aunque ¿qué coño? y ¿el gustazo de subirte en un chisme de esos? y si… ¿me cobran el rescate?… a no! que eso antes no lo hacían.

Y pensé, y volví a pensar… ¡ños! que cansino esto de pensar, no pensé que pensar fuera tan agotador, si lo sé no pienso… bueno que me pierdo, que eso que pensé que lo mejor sería que Marcial bajase y que lo intentase yo, pero no quiso, bueno creo que sus nervios mezclados con los que yo le trasmitía no le dejaban pensar… o era ¿qué no quería cansarse pensando?... otra vez me pierdo… pues eso que no hubo forma de convencerle, eso sí, el pobre no dejo de intentar de subir que si por un lado que si por otro.

En ese espacio de tiempo, volví a pensar y clink! se me encendió la bombilla, la solución… embarcar al 112, bueno a mi 112 particular para temas de montaña, etc., etc…

- ¿Hablo con Don Luís Curbelo, el señor alcalde de Yaiza?
- ¡Gustavete!, ¡Gustavete! ¿Qué te cuentas?
- Jajaja! Pues nada, aquí, que me acorde de ti y me dije voy a llamar a Luisete
- ¿Cómo me llamaste?
- Luisete
- Pues tócame el ¡tolete! Jajajaja
- Jajajaja ¡que cabrón! Siempre caigo. Oye ¿Dónde estás?
- Pues llegando a Famara
- Joer que casualidad, pues mira para el risco a ver si me ves.
- ¿Estás en el risco? ¿Qué estas haciendo ahí?
- Pues nada que... (bueno le cuento la historia)
- Gustavete Gustavete si no sabes… pa ¿qué te metes?
- Chacho, ¿tu podrías venir a sacarnos?
- Sí claro, pero tengo que dejar a Lola en Famara e ir a Yaiza a buscar todo el material y llamar a Santiago para que me ayude, así que tardaré un rato. No te muevas de ahí!
- Bueno, vale no te preocupes que no tengo prisa, de aquí no me muevo. Cuando llegues al bosquecillo busca mi coche y ya me llamas para indicarte por donde estamos ¿ok?
- Ok. Mira ¿qué hora tienes tú?
- Las 12:25
- ¿y cuánto?
- Y veinticinco
- Por el culo te la…
- ¡jajaja qué mamón!


Bueno, solucionado el tema de salir, ahora tocaba solucionar el tema de conseguir que Marcial bajase hasta la reu. Un par de gritos y al final las palabras mágicas..

- Que acabo de llamar a Luís y va a venir a sacarnos, que si quieres te bajas aquí a esperar.

Y eso, que mientras esperábamos a Luís nos dedicamos a comernos todo lo que llevábamos en las mochilas y nos reímos un rato y sacamos fotos (que tengo que buscar y cuando las tenga las pongo) y esas cosas que hace uno cuando espera a que lo rescaten de un risco…

Así, a esto de las tres de la tarde llegaban Luís y Santiago a sacarnos, realmente solo tuvieron que dejarnos unos jumars y… jugarse el pellejo con el coche, perder un maravilloso día de playa con la familia, volverse a jugar el pellejo colgándose de una cuerda y total… para sacar a un amigo de un apuro por… ¡tolete!

Bueno, con Luís justo colgando donde la cuerda rozaba ya no daba miedo subir por ella, ya simplemente con lo que Luis le había puesto debajo para evitar el roce nos era suficiente, aunque le hubiera puesto un cuchillo afilado, daba igual, de Luís te fías y además, equipaditos con arneses de pecho, jumars y croll nadie nos podía parar, como ya dije al principio, dos montañeros curtidos en cien mil batallas, vamos que ni Rabada y Navarro.

Y lo que me dijo Luís nada más verme ya os lo he contado.

- GUSTAVETE GUSTAVETE… SI NO SABES, PA ¿QUE TE METES?


No se si en su momento le di las gracias a Luís y a Santiago pero por si en ese momento se me olvido y durante todos estos años no les he dado mil veces las gracias, de todo corazón les doy las

¡GRACIAS!
¡GRACIAS!
¡GRACIAS!

lunes, 12 de octubre de 2009

CITAS EN VERTICAL: Lynn Hill

"Tus logros en la escalada son mucho menos importantes
que lo que aprendes en el proceso.

No es lo que escalas lo que cuenta,
sino cómo lo escalas. "

Lynn Hill en el mítico bloque de Yosemite "MIDNIGHT LIGHTNING"


"Your archievements in climbing are a lot less revelant
that you learn in the process.

It's not what you climb that counts,
but how you climb it."

Lynn Hill

martes, 6 de octubre de 2009

Sonidos de Lanzarote

Hoy me comentaron que había un vídeo sobre Lanzarote en Youtube y que estaba muy bien, así que lo he buscado y además de llevarme la grata sorpresa de ver a un viejo amigo en el mismo, al Pirata, me parece que tenían razón cuando me dijeron que el video estaba my bien, así que aqui os lo dejo, eso sí, subir el volumen y disfrutar:


viernes, 2 de octubre de 2009

Blockando en el Regalito con la revista ¡ZERO CLIMB MAGAZINE! XXX

Pues eso, que un día me fui al regalito y aparecieron por allí los de la famosa revista de escalada: ZERO CLIMB MAGAZINE.

Os dejo una secuencia de un bloque que me sacaron en la que tuve que poner cara de feo, que no se asuste nadie, para que no se fijaran mucho en mi








Después de hacerme este bloque le toco el turno a uno de los modelos de la famosa revista internacional del mundo de la escalada arco iris...










Bueno espero no haber herido la sensibilidad de nadie...